martes, 3 de febrero de 2026

 Una LIRA Y UN TREBOL EN LA 3ª AVENIDA (II)

 

Cuando aterricé en el aeropuerto Kennedy aquel día de San Andrés de 1976 se cernía  sobre la Gran Manzana una potente cellisca. Era el atardecer. Y tocamos tierra sorteando las nubes. Una gran turbulencia se abatía. 

Venía en el asiento de al lado un polaco que, por miedo le entraron ganas de rezar, se apretaba contra la silla y pasaba los dieces de su rosario:

─Scary. Tengo pánico.

─Dont worry, mister, ya hemos aterrizado.

El acojonamiento de aquel viajero era un signo de los que me esperaba. Un funesto presagio. Me había, al salir de Madrid, dado mi director Donato León Tierno una recomendación:

─Parrita, tú cuenta una historia.

Yo sabía que venía a cerrar la tienda. Que se acababa la prensa del Movimiento. 

 otra foprma de hacer periodismo. Cambiariamos la elegancia por la plebeyez y la chabacanería. Concluía un ciclo de grandes corresponsales en el extranjero conjugando la novedad noticiosa con la literatura: Julio Camba, Ricardo León que narró la guerra del 14 desde las trincheras alemanas, Hemingway, Rodrigo Royo, García Serrano, Pistolesi, Ismael Herraiz (“Italia fuera de combate”), Blanco Tobio, Celso Collazo, Alfonso Barra. Pombo Angulo el corresponsal de La Vanguardia que dió a conocer la caida de Berlín.

 Eran cronistas que medían la temperatura de un país no sólo por la combustión política sino también por sus alacridades poéticas: el habla, sus gentes, su historia, sus tradiciones. 

Hoy todo se ha vuelto como más brutal.

Trump tiene modales de esbirro. Es petulante y necio. Mucha gente se pregunta cómo puede ser que un contratista de obras neoyorquino podrido de dolares con aspecto de camionero de la Ruta 66 pueda haber alcanzado la presidencia de los USA. Con  semejante patán no es de recibo.  

Es la narración a cara de perro. Periodismo de cejas bajas que dirían en Fleet Street y nosotros aspirábamos a la excelencia. Cejas altas. Hice de mi capa un sayo.

Yo venía a echar el cierre y me encontré con una metrópoli que me recibía con una temperatura bajo de cinco bajo cero con unas cuantas pesetas en el bosillo que di a un judío para que me encontrara una casa. Se las di y le ofrecí tabaco.

-Aquí solo fumamos hierba- me dijo

Me dirigí a un hotel cerca de la ONU y desde allí largué mi primer despacho. Subí al restaurante a tomar café y al regresar noté que me habían robado las gafas y mi pluma estilográfica, aquella estilográfica donde yo pergeñaba mis artículos antes de pasarlos a máquina. Un mal barrunto. A pesar de todo, sobreviví.

 Nueva York es la ciudad que no duerme, la ciudad automática. Razón llevaba Julio Camba. Era el futuro y yo venía de Europa, una Europa que era el pasado. Como mejor supe y pude narré las intercadencias de la era Carter. My name is Jimmy Carter.

─Jimmy who?

El manisero de Plains. Tenía modales y una dialéctica que me recordaba las páginas de la novela del Tío Tom. 

Creo que fue el último de los presidentes americanos que profesaba el cristianismo. Protestante metodista el cual todos los domingos iba a misa y no se cohibía en afirmar que la guerra nuclear sería el fin del mundo. 

Porque había hecho la mili a bordo de un submarino armado con misiles con una capacidad deletérea nunca vista en la historia de la humanidad. Era Carter el segundo de a bordo del almirante Rickover.

continuará

 

martes, 3 de febrero de 2026

 

 

lunes, 2 de febrero de 2026

 CLOVER & HARP LOS PUBS DE LA TERCERA AVENIDA

 

Nueva York cuando yo la conocí era una ciudad judía bajo la vara del alcalde Koch primer munícipe pero los que curraban eran los irlandeses e italianos (todos en la policía) subidos a los andamios cual albañiles constructores real state bienes raíces. Una escala más abajo se situaban los negros de Brooklyn y del Bronx, tribus y pueblo de Dios y en la cola, los hispanos pero los que llevaban la voz cantante y el control político, todo el papeleo de los impuestos y alcabalas, eran los del pueblo elegido.

Con todas las tasas que enviaba la alcaldía neoyorquina a la Ciudad Santa se podía sustentar todo el estado de Israel así que los hasidim de Mea Shearin el barrio ortodoxo de Jerusalén pudieran pasarse los días de claro en claro y las noches de turbio en turbio, los meses y los años, estudiando la Torá para saber y discernir cuándo llegará el mesías.

Estudiar y procrear hijos cumpliendo el mandato bíblico de crecer y multiplicaos era el lema que se ha conservado inalterable a lo largo de los siglos. El mundo varía pero ellos no cambian nunca.

 Tuve buenos amigos judíos: Sam que me vigilaba ─trabajaba para la CIA─ y leía mis crónicas y obtuvo para mí el carné de conducir gratis y un estanquero de la calle 22 que me proporcionaba  cigarros puros de vitola verde baratitos y me llevaba cada mñana los periódicos el New York Times, el Wall Street Journal, New York Post vespertino, Los Angeles Times y el Miami Herald. Se llamaba Baruch.

Yo veía algún que otro sábado ver a estos judíos ortodoxos con sus sombreros ridículos, sus blancas camisas, enfundados en dulletas talares, barbas raquíticas y ojos inexpresivos subir a la sinagoga del barrio seguidos de una recua de judieznos, niños con cara de listos, con aladares laterales cayéndoles sobre el rostro a manera de coletita. Que iban al asrrimo de sus padres, la madre siempre detrás.

Las esposas de los hasídicos no cesaban de parir. En algunas familias la prole era de más de quince hijos. Todos esperando la llegada del Mesías.

Las mujeres gastaban peluca, ningún afeite sobre sus rostros, nada de maquillaje. Iban por la vida sin maquillaje. Y al verlas yo pensaba: "quieren pasar por feas para no atraer la atención de otros hombres que no fuesen sus maridos, pero son la ruina de la industrias cosmética. Ya no se pinta la cara la novia de Reverte. Se lava con agua clara.

El detalle me sigue impresionando todavía porque la contramedida a lo que se estila en occidente: el sexo como deleite no en función reproductiva. 

La castidad judía se alza contra la lujuria pagana cristianizada. En ese sentido no soy un “goim” y si algún rastro de judaísmo ─dicen que los Parras venimos de la tribu perdida─ aplaudo la medida. Lo importante es la descendencia, los hijos. No la libido.

Dejemos en paz a los judíos y su misteriosa resistencia a lo largo de los siglos.

 A mí lo que me gustaba de Nueva York eran aquellas tabernas irlandesas de la Tercera Avenida donde acudía tras despachar mi crónica a Madrid con un letrero a la puerta, verde que te quiero verde como la verde Erín, la hoja del trébol y el harpa de las nereidas que se bañaban en las aguas del río Liffey. Eran celtas  y los que hablaban el inglés más puro.

Al entrar allí era como si escuchase el rumor de las olas al estallar contra los acantilados de County Cork o  cantarín  acento del hablar dulce de County Sligo.

─How are you, paddy?

─Not so bad. Struggling along

─This is my round. Pint of guinnes, please.

La cerveza negra nos ponía en órbita y la Tercera Avenida se convertía en un rincón, a little corner of Dublin. 

Sobre todo cuando sonaba mi balada preferida “The rumbling Rover”. La cual cuenta la historia de un vagabundo que recorre la Isla de los Santos y de los Cantos (Eire) con un harpa y un violín. 

Era la canción que escuché de labios mi primera mujer cuya madre era de origen fenian (irish) del clan de los Heagerty. Originarios de Donegall. 

Aquellos  vasos de negra cerveza forman parte de los recuerdos dulces que tengo al cabo de tantos años de la Gran Manzana pero los hay amargos como cuando unos negros en un traslado me robaron un abrigo de pieles, una bicicleta que había comprado en Londres, o el asalto que padeció mi mujer (no sé si la violaron cuando abandonamos el piso de Manhattan y nos fuimos a vivir a la isla contigua) al mudamos de casa.

 O aquella vez en que viajando en el transbordador de Staten Island navegando cerca de la Estatua de la Libertad vimos desde cubierta varios cadáveres de ahogados que la corriente había arrastrado por la bahía del Hudson.

 

martes, 27 de enero de 2026

  ADAMUZ

Adamuz moruno y funeral

Que llora a los trenes descarrilados

Entre llanuras y olivares

Córdoba lejana y sola

Lágrimas del Guadalquivir

Es la hora de la tristeza

Y el blablabla comentarista

Del sanedrín

Que todo lo sabe

Y la gran verdad ignora

Hablar por hablar

Que escucho con recacho

Mientras la lluvia

Baña y purifica

Los campos de enero

Un rail descangallado entre el balasto

Y los durmientes de la vía

Oigo el estampido del Ave

Descarrilado

Hoy más que nunca choque de trenes

Está el orangután en su rama

Zampándose una banana

Quien habla de dimisión

Mi poltrona es cómoda y caliente

No se irá ese gorila

Mientras Abalos ministro de la cosa

Se iba de putas

Y no reparaba el ferrocarril

De su competencia

Metió mano al cajón

Con la siniestra

Y con la diestra le tentaba el clítoris

A una dama de la noche

En un puticlub

Los 45 muertos

De Adamuz piden venganza

Se alza el pueblo el clamor del pueblo contra tanta corrupción

Estelionato

Peculados

Desfalcos

Desamor

 

martes, 27 de enero de 2026

jueves, 22 de enero de 2026

 CONVIDADOS DE PIEDRA

 

Me fui el otro día a la iglesia de San Sebastián calle Atocha a rezar por los difuntos de la tragedia del tren descarrilad. En España por fas o por nefas a diario andamos de funeral. No había nadie en misa. El cura y yo en la iglesia del Desnudo Asaeteado, valiente mílite de la Legión Tebana. En un interregno vi entrar a un caballero ataviado a la moda del siglo XVII; sombrero chambergo, jubón, polaina, medias rojas y chapines  de oro que sue se pasaba por una de las naves muy altanero y con cara de pocos amigos unas pluma en el sombrero y las guías de los bigotes derechos como velas espada al cinto. En la iglesia dentro de una de las capillas del trascoro hay varios túmulos sepulcrales del mejor mármol de Carrera, unas arrodilladas, otras yacentes, sepultados con la mitra de obispos los cardenales. La escultura da vida a los atributos vitales de estos personajes. La del comendador don Pedro  don Gonzalo de la Mota el comendador de Sevilla muestra al viejo soldado de pie mirando para el infinito. Enseguida me di cuenta de quien pudiera ser el altivo personaje que acababa de trasponer el cancel del templo. Era nada menos que don Juan Tenorio. Con paso firme y haciendo resonar las espuelas se dirigió a la tumba de don Gonzalo y le medó la barba. Para un español de aquellos años este gesto de agarrar la barba de un vecino era más que un insulto un desafío. Al punto se produjo un estruendo enorme y el comendador de Sevilla al cual dio muerte en duelo el Tenorio por una cuestión de celos saltó del, pedestal desde donde contemplaba la eternidad y dijo:

─Tú me desafías y yo os convido a cenar

Palideció don Juan Tenorio y mucho se arrepentiría de su audacia porque dicho convite sería una bajada a los infiernos lugar de donde no volvería jamás, una cena de alacranes, víboras y serpientes le esperaban con diablos con rabo sirviendo al comensal que escanciaban el vino sobre el cuenco de recipientes de calaveras.

Olía a azufre. La iglesia de san Sebastián olía a humo.

No sé cómo me las arreglé para encontrar la salida de tan infausto lugar, después de haber presenciado escena tan tremenda que es el final del Burlador de Sevilla.

Tirso de Molina con sabiduría dramática colosal argumenta este drama de atadero atando todos los cabos.

Tal hiciste y así lo pagarás. Ese el mensaje que lanza a todos los vientos el insigne autor dramático.

El bien suena pero el mal truena.

El burlador de Sevilla aquel tratante de blancas del siglo de Oro para el cual nada se le ponía por delante respecto a mujeres, que desvirgó  a Isabela la princesa, arrebató a Tisbea de los brazos de su marido, forzó a doña Ana de Ulloa y consumó el matrimonio con Aminta la pescadora arrebatándosela a su marido el día de la boda paga sus fechorías.

Pero fray Gabriel Téllez que para mí es el mejor dramaturgo del Siglo de Oro nos hace sentir la contundente fuerza del sexo, la volubilidad y debilidad de las mujeres y un ambiente erótico como nunca conoció la historia en la España del Siglo de Oro.

Ya más relajado por la visión o sueño que acaba de tener por la calle la Cruz me dirigí a la Puerta del Sol y tomé el metro en Sol camino de casa pensando que en esta vida todos somos convidados de piedra, émulos del burlador que se burla de nosotros.

jueves, 22 de enero de 2026

miércoles, 21 de enero de 2026

 EL MITO DOMJUANESCO

 

España en su gloriosa literatura trajo al mundo el mito de don Juan. 

Se centra sobre  cómo resuelve la teología católica el enigma de la otra vida y consiguientemente el del libre albedrío contra la dinámica protestante. 

Lutero postulaba sin demasiado rigor la creencia de que los elegidos no pecan nunca. 

Tanto Tirso en el Burlador de Sevilla se subleva contra esta interpretación y aboga por la vida mística como en el Tenorio de Zorrilla. 

Somos salvados mediante el arrepentimiento. Don Juan un libertino para el cual toda mujer es un motivo de concupiscencia (“yo a los altos palacios subí, yo a las chozas bajé y en todas partes dejé memoria infausta de mí”) en el Don Juan de Tirso el engaño forma parte de la trama. Es algo más complicado.

 Goza igualmente de duquesas de alta alcurnia y de humildes pescaderas. 

huye, siempre finge, siempre escapa. 

El Dr. Marañón aduce en el estudio psicológico que en la personalidad insaciable sexualmente no hay componente varonil sino feminoide. Era un poco marica, amen de impotente.

 Para el seductor no es tan importante el acto carnal como el orgullo de rendir a la hembra Y HABERLA VENCIDO,ora solteras, ora casadas, ora vírgenes consagradas al Señor como doña Inés, ora mujeres del arroyo. 

Se trata de un mito eterno. El afán de búsqueda crea en el alma insatisfacción y esa tristeza y soledad postcoital. 

En el fondo él se alegra cuando una vez rendidas ve llorar a sus amantes que acaban de perder la honra. No es el tema porque el amor es un laberinto, una cárcel de amor, un infierno portátil a causa de los celos. 

Juan Tenorio desafía a la divinidad en ñla creencia de que ganando el sexo se vence a Dios. o dicho de otra forma mucho más moderna la libido es la divinidad hecha carne. 

Largo nos lo fiáis. Forma parte de la rebelión de Luzbel pero viene luego el arcángel Miguel gritando quis sicut deus y don Juan se transforma en don Juan de Mañara un anciano arrepentido y rezador y con eso la teología se salva porque el mensaje es bien nítido y resplandeciente:

─La misericordia divina acoge en sus brazos al pecador

Hay otra vida después de la muerte.

 Con lo cual fray Gabriel Téllez el mercedario y el pobre don José Zorrilla alzan el estandarte de la fe en el cristianismo. Y se curan en salud evitando que la Inquisición les eche la zarpa.

 Por eso el Tenorio era una pieza irrevocable que se representaba en el mes de difuntos a la caída de la hoja y todos regresábamos de las comedias a casa mitad tristes mitad contentos repitiendo aquellos versos que resonaron a la vera del Guadalquivir:

─¿No es verdad, ángel de amor, que en esta apartada orilla más clara la luna brilla para que nos amemos tú y yo?

Ay doña Inés del alma mía, aquella novicia que nos robó el corazón imbele. ¿Dónde estará ahora?

Qué sé yo.

miércoles, 21 de enero de 2026

viernes, 9 de enero de 2026

 

ZAPATERO EL HOMBRE DE PAJA DE TRUMP. LA CONSPIRACIÓN CONTRA MADURO PASA POR ESPAÑA

 

Ese mediocre chico de León, ambiciones infinitas, ha resultado un conspirador de tomo y lomo- el derrocarrimiento de Nicolás Maduro tuvo coordenadas radicadas en España. El gran sanedrín utilizó a ZP para llevarse por delante al líder bolivariano. Toda una jugada sionista bien orquestada como fue el ataque a Irán de los ayatolas o hace muchos años el cautiverio de Idi Amin, el asesinato de Gadafi. Los políticos españoles a tuerto o derecho se han subido al carro de los vencedores. El rey diciéndole a Hugo Chavez Dios lo tenga en su gloria que te calles y las idas y venidas de venezolanos a Madrid, el avión de Desi Rodriguez aparcado en Barajas donde no se la permitió posar y el propio rey Juan Carlos trabajando para la CIA olvidándose de los países hermanos, del hispanismo y de los lazos de sangre que nos atan a México, Nicaragua, Honduras, el Salvador, Panamá, Venezuela, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Uruguay. Brasil. Su majestad putero y garañón se fue de putas montando a las mejores yeguas. Lo mal es que una clase política emputecida no quiere saber nada del dicho “Roma no paga traidores” y los gringos, los anglocabrones y los judiones de la Granja terminarán por hacer astilla este hermoso país llamado España sustituyendo la unidad indivisible de los Reyes Católicos por nuevos reinos de taifa. ZP es un tío sin escrupulos, paradigma de la traición. De la misma manera que vendió a Msduro a los americanos puede pegarle a Sanchez otra puñalada trapera. Mal andan las cosas por estos tesos

jueves, 8 de enero de 2026

 

CREO Y MAL QUE NOS PESE QUE NUESTRO PRESIDENTE TIENE UNA GRAN TALLA POLÍTICA Y ES EL GOBERNANTE QUE ESPAÑA NECESITA

 

DE ACUERDO A MEDIAS CON SÁNCHEZ QUE EN LAS CRISIS INTERNACIONALES REVELA SU ALTURA DE MIRAS

 Yo no tengo pelos en la lengua, no me caso con nadie. A lo largo de mi carrera profesional como corresponsal en Inglaterra y USA alcé el lábaro de los intereses patrios frente a la estulticia circundante o el tancredismo de la mayor parte. Ahora compruebo yo con satisfacción cómo Pedro Sánchez al cual he breado de lo lindo en esta bitácora muestra su talla, su "stamina" de buen político. 

Sabe dar una de cal y otra de arena. La de cal enviar tropas a Palestina para evitar que sigan siendo niños palestinos devorados por el hambre o las bombas sionistas. 

La de arena ucrania. Allí no se nos ha perdido nada a los españoles.  Muy pocos conocen la historia de Rusia. Yo algo he leído y sé que Crimea, Yalta, Donbás y las tierras negras del gran granero de trigo siempre pertenecieron a Rusia.

 No conviene enemistarnos con los rusos. Recordemos a nuestro soldados de la Blau que en número de varios millares fueron arrasados por el ejército rojo. Cayeron por nuestra libertad. La victoria ruisa sobre el fascismo permitió la democracia y trajo una serie de valores de los cuales hemos gozado durante más de medio siglo durante la llamada guerra fría, precisamente ahora cuando Trump ese forajido no se cansa de pregonar la guerra caliente.